Las agresiones de hijos a progenitores no son un problema nuevo. Han existido siempre, asociadas a trastornos psicóticos, adicciones a drogas, retrasos mentales graves, o diversos trastornos mentales de origen orgánico.

La violencia filio-parental es actualmente un problema social de salud preocupante dadas las consecuencias que esta forma de violencia intrafamiliar tiene sobre los padres y madres víctimas de abuso por parte de sus hijos.

Esta nueva Violencia Filioparental se da en familias muy diversas: monoparentales, nucleares, reconstitutivas, adoptivas, etc. Tampoco hay diferencias por el estrato social o económico. Es decir, son familias “normalizadas” y de todo tipo (Pereira).

Los agresores son de un amplio abanico de edades, desde la infancia hasta la edad adulta, con mayor incidencia en la adolescencia, con el fin de obtener poder y control sobre los padres generando miedo en ellos, siendo su principal objetivo causar daño físico, psicológico o financiero a estos.

Por ello, los Objetivos de esta Unidad:

  • Se propone abordar la violencia de los y las adolescentes y jóvenes que agreden a sus madres y/o padres u otros familiares convivientes.
  • Se dirige aquellas familias en cuyo seno se produzca violencia filio-parental, entendiendo por tal, cualquier acto perjudicial por parte de un hijo o hija, con el fin de ganar poder y control sobre su madre y/o padre u otros familiares. El abuso puede ser físico, psicológico o económico:
    • Abuso físico: golpes, empujones, arrojar objetos, etc
    • Abuso psicológico: insultos, amenazas, humillaciones, fugas, amenazas de hacer daño a su madre, padre o a ellos mismos. etc.
    • Abuso económico: robar o coger cosas sin permiso, daños en el hogar o en posesiones de la madre o el padre y demandar cosas que la madre o el padre no pueden afrontar.

 ¿Qué se ofrece?

El programa cuenta con un equipo multidisciplinar donde se propone abordar estas situaciones desde una intervención integral con la familia, con el objetivo de transformar el modelo relacional instaurado en la dinámica familiar y el aprendizaje de un modelo más sano y satisfactorio de relación, con el objetivo último de que desaparezca la violencia en las relaciones familiares.

Se ofrece para ello atención a la familia, realizando una valoración general de su dinámica familiar y de la situación de cada uno de los miembros, para llevar a cabo una intervención global, tanto a nivel individual como familiar. Esto se realiza de forma estructurada, mediante una intervención tanto educativa como psicoterapeútica.